lunes, 30 de noviembre de 2009

Poses al Bailar


Révérence - Reverencia

La manera formal de dar las gracias en del ballet se llama révérence que se hace al final de la clase para dar las gracias al profesor, alpinista y a los visitantes si los hay. A veces también se hace al comenzar la clase para marcar la entrada en el mundo del ballet. Algún día harás la reverencia para agradecer el aplauso del público. Las chicas colocar pie detrás y doblar la rodilla en reverencia. Los chicos hacen su reverencia de pie, con la cabeza ligeramente inclinada y con naturalidad.

Posiciones básicas

En cada paso nuevo que aprendas, usarlas las posiciones básicas. Todos los bailarines, incluso los más célebres, utilizan exactamente las mismas posiciones a diario. Pueden realizar los más expresivos y hermosos pasos, pero siempre con estos pasos como base. Es vital que aprendas y realices bien las cinco posiciones de abertura de los pies, y te sientas seguro/a y firme con ellas. Las realizarás al principio y al final de los movimientos, ya para pasar de un movimiento. El comienzo y final vacilante de un movimiento resulta desagradable para el bailarín y para el público. Cuando aprendas estas posiciones, debes concentrarte profundamente porque, a medida que rezas y las clases se vuelvan más complicadas, te será difícil corregir cualquier error inicial.

Bailar con sentimiento

Debes realizar correctamente con precisión las cinco posiciones básicas, pero también hay que bailar con sentimiento y expresión. En algunas danzas como por ejemplo, la española o el flamenco; la pasión y el sentimiento son unas de las claves básicas que caracterizan a estas danzas.

Épaulement

Desde la primera clase prácticamente aprenderás a girar ligeramente el cuerpo alejándolo o acercándote al público. Llamamos a esto épaulament. Con este leve giro, el cuerpo tiene un aspecto distinto que en face. Suaviza la línea y le presta un aspecto más refinado. Esta es una primera indicación de cómo puede transformarse artísticamente una forma básica. Fuente: Royal Ballet School. Darcey Bussell

Colocación al Bailar


La colocación es muy importante para conseguir ligereza y sensación de elevación. Para aprender la posición correcta del cuerpo, coloca las manos encima de la barra con los codos bajados ligeramente. Mira siempre al frente y procura que esta colocación no afecte a una rigidez general del cuerpo. Estar colocado no es estar rígido, no es estar bloqueado; estar colocado es mantener una postura erguida y sobre todo con total conocimiento de ella; es lo que se denomina tener sentido propio ceptivo, es decir; saber exactamente la tensión muscular a la que estamos metiendo nuestros músculos: cuando vamos a colocar el brazo, cuando vamos a girar la muñeca; qué fuerza debemos realizar para cada movimiento, incluso a veces, podemos realizar un sencillo ejercicio que es cerrar los ojos y comenzar a movernos por el espacio vacío con nosotros mismos y en el propio eje, sentirnos. Es muy importante sentir nuestro cuerpo, tener conocimiento de nuestro propio cuerpo y de la capacidad del mismo para moverse así como sus posibilidades, es importantisimo.Hay muchas maneras de enseñar a ballet. Importante es que se haga a través de un desarrollo lógico y claro que conduzca desde lo sencillo a lo complejo con precisión y calidad.


Perseverancia en las clases


Para convertirse en bailarín o bailarina profesional necesites voluntad, fortaleza, un buen profesor y una gran vocación. La gran bailaora española Carmen Albéniz tenía estas tres máximas: para baila se necesita principalmente estas tres cosas, arte, fuerza de voluntad y técnica; ella explicaba que sin estas tres cualidades uno jamás podría ser un bailarín profesional. Se dice que el arte se tiene o no se tiene, se nace con el, pero es verdad que la edad y la madurez también te ayudan a encontrar nuestra faceta artística, a ser artista de espíritu. La fuerza de voluntad es una de las cosas más importantes, es el amor a la profesión, es el amor a la dedicación, es el amor al esfuerzo, al esfuerzo diario. Y la técnica, no sólo de voluntad y de arte vive el bailarín, sino que la técnica tiene que ser tan bien cultivada día a día, año tras año, pues todas las danzas todo los bailes y todo bailarín, requiere una formación física constante para no flaquear en el escenario para no caer en un giro, para realizar zapateados y pasos limpios de ejecución y claros, conociendo así nuestro propio cuerpo y las posibilidades que tiene.

Los primeros ejercicios

En tus primeras clases de ballet, aprenderás los pasos de forma lenta y con mucho cuidado. Te enseñarán movimientos acompañados de música para ayudarte a tener coordinación. Se basan en movimientos naturales, tales como caminar, correr, brincar y saltar. A veces puede parecer un poco aburrido, dado la lentitud de las clases; aunque también depende en esto mucho de las cualidades del profesor y de la edad del alumno. Un buen profesor utilizará juegos y ejercicio didácticos para estimular a los más pequeños; y dará aliento a los mayores para no decaer en la monotonía huir del aburrimiento.


Fortalecer los pies


Flexiona y estira los pies formando una línea recta con las piernas. Este es un buen ejercicio para antes de iniciar la clase porque calienta los pies y tobillos. Te ayudará a trabajarlos y a sentir como se estiran los músculos posteriores de la pierna.

Moverse con la música

En las clases de ballet, hay unos pianistas que trabaja en estrecha colaboración con el profesor. A veces esto no es posible y se utilizan un aparato de música convencional. Has de aprender a sentir la música y a expresarla a través de la forma de tus movimientos. El sentido musical es vital para un bailarín. Sería recomendable hacer una observación en este apartado pues muchos profesores se empeña en realizar los ejercicios con una base musical sin prestarle atención a los matices del compás o al ritmo, esto es peligroso pues el bailarín que no conoce bien la técnica llega a acostumbrarse a realizar los ejercicios sin prestarle atención a la música, a tener esta de adorno de acompañamiento a sus pasos o ejercicios. Es conveniente informarle a todos los profesores, que durante la enseñanza, hicieran bastante hincapié en el compás de la música pues es primordial, primero deberían afianzar la técnica a sus alumnos y no haber ejercicios por hacer, deben prestar atención a la ejecución de estos al ritmo correcto que marca la música.

Como viste un bailarin


En el ballet, es muy importante ser bien organizado y llegar a clase con todo lo que necesites. Resulta una buena idea tener un bolso con todos los artículos indispensables.

La ropa de las chicas

En clase, para las chicas lo mejor es un maillot. En ocasiones se puede imponer una faldita encima. Pero lo mejor es llevar calcetines y no medias hasta alcanzar los once o doce años. Las piernas desnudas permitirán que, mientras realizas los movimientos, tu profesor pueda ver si tus músculos trabajan como es debido. Como calzado, las chicas pueden llevar zapatillas planas de piel, tela o satén sujetas con goma o cintas. Más tarde, podrán llevar las de puntas con cintas.

La ropa de los chicos

Para empezar, los chicos llevarán leotardos o un pantalón corto con una camiseta y calcetines. Más tarde llevarán mallas con un leopardo o camiseta o mallas enteras. Las zapatillas son de tela o piel sujetas con una goma.

Pelo bien peinado

Aseguraré de que llevas el pelo bien peinado y apartado de la cara. Para las chicas es ideal tenerlo lo suficientemente largo, hasta los hombros, como para hacerse un moñito en lo alto de la cabeza. Si no te sale, pide a una amiga que te ayude. Si es demasiado corto, no te preocupes, lo sujetas con pinzas y pasadores.


Cosido de la goma en la zapatilla


Para encontrar el lugar exacto donde coser la goma o la cinta, dobla la zapatillas por la parte del talón. La marca que se hace al costado es el lugar idóneo. Colocar la goma o la cinta ligeramente en diagonal en dirección al dedo gordo del pie y coser 2 centímetros de la misma a cada lado, en la cara interna de las zapatillas después de medirlas sobre el pie.


Calzado

Para que el calzado se ajuste adecuadamente a tu pie, es mejor acudir a una tienda especializada. No ha de ser ancho pero tampoco ha de apretar. Debe ajustarse como un guante a tus pies y, especialmente, los pulgares han de poder trabajar con comodidad a la vez que los sientes sujetos y seguros. A menos que el profesor que pidan otro par más es mejor comprar uno sólo porque, con la edad, el pie también crece.

Ropas alternativas

En ocasiones especiales, las chicas pueden llevar un tutú. Los tutúes que las bailarinas profesionales llevan en el escenario son de una confección especial y muy elaborada. Pueden adquirirse en las tiendas especializadas. Son sencillos pero muy bellos. El día de la representación estarás encantadora con uno de ellos. No lleves joyas en clase los pendientes resultan peligrosos. Pueden arañar a alguien o romper algunas mallas o leotardo.

Remendar las zapatillas de puntas

No compres zapatillas de puntas hasta que el profesor te lo indique, que no será hasta después de años de estudio. Cuando las compres, puedes prolongar su uso remendando las puntas.

Guardar las zapatillas

Después de la clase, comprueba si la zapatillas necesitan limpiarse o algún remiendo. Dobla cada zapatilla, envuélvela con las cintas y oculta los extremos de estas. Guardarlas en la bolsa.

Como atar las cintas

Es importante atarlas como es debido. Han de quedar cómodas y bien colocadas. El profesor te ayudará hasta que hayas aprendido. Se coge primero la cinta interior y se rodea con ella el tobillo. (Para cada par de zapatillas se necesitan unos 100 cm.)
Continúa rodeando el tobillo con la cinta, manteniendo la tensa para que no se aluda, pero sin que te apriete demasiado.
Pasar esta cinta nuevamente hacia atrás. Coge la exterior con cuidado de no aflojar la primera. Las cintas pueden ser de satén o de nylon.
Pasa la cinta exterior alrededor del tobillo. Las cintas han de estar juntas, una encima de la otra. Recuerda que han de sujetar el pie pero no impedir sus movimientos.
Juntar las cintas en la parte interior del pie y anudadas bien, un poco lejos del tobillo. No cortes el trozo que sobre hasta no tener la seguridad de que el pie se haya cómodo. Deja un pedazo de unos 4 o 5 cm. después del nudo.
Esconder el nudo y los extremos para que las cintas tengan un aspecto liso y elegante.

A punto para bailar


En el escenario, especialmente con los ballets más antiguos, los trajes son ricos y ampulosos pero la ropa que se usa para practicar es muy distinta. En la clase de ballet, donde se aprende antes de subir al escenario, hay que concentrarse en la exactitud de la línea y del movimiento; por tanto, la ropa de ajustarse a estos principios ha de ser práctica y más de oprimir; y a la vez no ha de impedir los movimientos y estiramiento también ha de permitir al profesor verlos con todo detalle.

martes, 24 de noviembre de 2009

Su Historia

Bastante antes de Luis XIV, tenían predicamento en las cortes las mascaradas y representaciones danzables, estas habían gozado de predicamento en la corte de Luis XII con el nombre de "ballets de cour". Entre las primeras representaciones suele citarse el "Ballet Comique de la Reine", dirigida por Beaujoyeux, con motivo de la boda entre la señorita Baudemont y el duque de Joyeuse. A partir de la creación de la "Academia de la Musique et la Danse" cobraron brillo y personalidad artística. Charles L. Beuchamp, maestro de danza de Luis XIV, fue el primero en sentar las bases de la "Danza Clásica". En pleno barroco, Remau recoge, en Francia los principios de Beuchamp y Lully, para sentar las bases de la danza académica en un tratado, fijando las cinco posiciones fundamentales, de los pies, acompañadas por la correspondiente actitud de los brazos, del cuerpo y de la cabeza. En esa época carece de vida propia, atado a los prejuicios helenísticos, tanto en el aspecto argumental como en el de las vestimentas. Noverre lanza al ballet por caminos más revolucionaros, convirtiéndolo en un drama pantomímica danzado, para cuya comprensión no se requieriese más que la contemplación del ballet. Hacia 1830 el Romanticismo europeo se halla en su apogeo, surgiendo un tipo de ballet adaptado a los cánones románticos, los que tendían a una exaltación sensual del encanto femenino. María Taglioni introduce el tutú de gasa en La Sílfide y el baile de puntas. Esto relega al hombre en el ballet a un papel secundario, apoyando a la bailarina. La Sílfides y Giselle, escrito por T. Gautier para Carlota Grisi, son el summun de la expresión balletística de la época. Con la academia del romanticismo, lo que se gana en la música con los aportes de Tchaicowsky y Delibes, se pierde en sensibilidad emotiva. El ballet se convierte en una exhibición de virtuosismo de las bailarinas. Ante la declinación del ballet parisiense, avanza en Rusia la adaptación del ballet romántico, cuyo artífice fue Marius Petipa, de esa época datan los ballets La Bella Durmiente del Bosque y El Lago de los Cisnes.datan los ballets La Bella Durmiente del Bosque y El Lago de los Cisnes. A principio del siglo XX Isadora Duncan, bailarina norteamericana, rompió con la tradición del tutú blanco y las zapatillas de punta, danzando descalza y cubierta con una ligera túnica. Sostuvo también que toda música era susceptible de ser danzada, sin necesidad de partituras creadas o adaptadas para ser danzadas. El gran innovador fue el coreógrafo Michael Fokine, rompió también con la tradición de las zapatillas rosa y los tutús blancos del siglo XIX. Conservó la danza clásica al servicio de una nueva corriente artística el "Ballet Ruso", al extenderse, a partir de 1918 por Europa y América contó con la bailarina Anna Pávlova, creadora de los ballets dramáticos solistas destacandose"La Muerte del Cisne". De esta época son los ballets de Diaghilev. Son la escenografía y la música los que se destacan y obligan a la danza a adaptarse a sus exigencias de plasticidad y colorido. Entre los bailarines más famosos de la época se encuentarn Pavlova, Fokine y Nijinsky. Los ballets de Diaghilev, enriquesidos por el aporte de músicos como Rimsky-Korsakoff, debbusy, Ravel, Stravinsky, y de Falla y de artistas como Picasso y Matisse tienen más del gusto parisiense que del ruso y se irradian desde la Opera de París a todo el mundo. Pero fue Serge Lifar el encargado de dar a la danza el lugar de preferencia a los ballets, luchando por liberar a la danza de la dependencia de la música, considerando absurdo que no fueron concebidas para ser danzadas, cosa que venía ocurriendo con motivo del ballet ruso, en el que la danza era un mero elemento complementario de la música. En el s XX sobresalen, los coreógrafos, Massine con obras relacionadas con la técnica del ballet ruso. Y George Balanchine, y su escuela neoclásica, que sobresale el Maurice Bejart y su Ballet del Siglo XX.
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Las puntas en el ballet y su historia

En los primeros tiempos del ballet clásico no existían las zapatillas de punta, por lo que las bailarinas rellenaban las puntas de los zapatos con algodón. Hace solo 40 años los fabricantes endurecieron las zapatillas con cola, reforzándolas, lo que permitió mayor agilidad y elegancia en los movimientos. La novedades más importantes que impuso el desarrollo técnico del ballet fueron las zapatillas de punta, utilizadas exclusivamente por las mujeres. Su antecedente data del ballet Céfiro y Flora (1796), de Charles-Louis Didelot, donde los bailarines se paraban sobre las puntas de los pies al ser sostenidos por alambres. En 1813 el maestro Jean François Coulon hizo trabajar a su discípula Geneviève Gosselin las puntas, pero en las zapatillas flexibles que habían sustituido a los zapatos de tacón. Poco después, en 1820, hizo lo mismo con otra bailarina, Amelia Brugnoli. Sin embargo, las zapatillas de punta reforzada fueron introducidas al ballet por Marie Taglioni. Con este calzado la ballerina se volvió más inmaterial, etérea, inalcanzable. Con las puntas se restringieron todavía más los movimientos naturales, pero la mujer pudo lograr imposibles con sus pies. Se iniciaron las innovaciones técnicas y virtuosas femeninas, con estilo exótico, calidad etérea y balance precario. También el romanticismo permitió un trabajo más completo del pas de deux, en el cual todo (incluyendo el bailarín varón) se sometía al lucimiento de la ballerina. Algunos consejos ... Cuando adquieras una zapatilla de ballet debes recordar que no puede ser muy ancha, ni apretada, debe ajustarse como un guante a los pies. Además los pulgares deben quedar libres, no encogidos, para que puedas trabajar libre y sentirte sujeta y segura. Estas ultimas dos recomendaciones son validas para ambos tipos de zapatillas. Debes saber además que existen puntas para bailarinas con mayor o menor empeine, para las primeros son mas duras, y más difíciles de "quebrar", como se dice en la jerga del ballet, mientras que para las segundas, la punta no viene tan reforzada. Una vez que tienes tus zapatillas de ensayo y/o de punta debes acondicionarlas, pegarles el elástico y/o las cintas, según sea el caso, para darles firmeza y comodidad. Goma: Para saber el lugar exacto donde instalarlo y coserlo, dobla la parte del talón de la zapatilla hacia delante. Luego fija la cinta y/o elástico donde termina el doblez. Debes tomar la precaución de no darle puntadas al cordón o elástico con el que te abrochas la zapatilla cuando esta suelta, pues si lo haces, después no podrás ajustarla como quieras. A propósito de este cordón que viene incorporado a la zapatilla, y que rodea el borde superior de esta: cuando estés en clases debes esconder el nudo y las puntas de este bajo tu empeine, dentro de la zapatilla. Esto es valido tanto para las zapatillas de ensayo como para las de media punta.Todo en danza
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Información Básica


El ballet o danza clásica es el nombre específico dado a una forma concreta de danza y su técnica. Según las épocas, los países o las corrientes el espectáculo coreográfico puede incluir: danza, mímica, y música (de orquesta y coral), decorados y maquinaria.


Pintura de ballet de Edgar Degas.También se utiliza el término ballet para designar la pieza musical compuesta, a propósito, para que sea interpretada por medio de la danza. El Ballet está considerado como una de las Artes Escénicas.

La técnica de esta danza tiene una dificultad importante, ya que requiere una concentración para dominar todo el cuerpo, añadiendo además un entrenamiento en flexibilidad, coordinación y ritmo musical. Lo habitual, aunque no obligatorio, es que se aprenda con una edad temprana, para interiorizar y automatizar movimientos y pasos técnicos. Es ideal una formación paralela en solfeo, aunque tampoco imprescindible

Para el calentamiento se utiliza una zapatilla de tela (o piel) con suela partida o completa, muy blanda y fácilmente adaptable. Cuando la experiencia, la condición física y la fuerza del bailarín ya lo requieren, se comienza el entrenamiento con las puntas de ballet. El vestuario debe ser cómodo y, sobre todo, debe dejar marcado el cuerpo para poder corregir y ver los movimientos de cuerpo, brazos y piernas.